Nos vamos de excursión a encontrarnos con un local en plenos arrozales en los alrededores de Alfafar. Y, sin que sirva de precedente, esta vez no nos perdemos. Llegamos sin ningún problema a una casona en medio de arrozales. Al entrar vemos que pese a las mesas que vemos en el comedor interno, estamos en una casa de campo, con sus entradas, estancias, chimenea.
Nos trae las cartas Elena, quien nos atenderá durante toda la cena, muy amable nos informa que por la noche todos los platos se hacen a la brasa y en el horno de leña, excepto el menú degustación de las jornadas del helado. Nos decidimos por el menú de degustación, aunque las sardinas a la brasa nos tientan mucho.
Vemos la carta de vinos, poco extensa, pero tienen muchos vinos fuera de ella y que pueden verse expuestos en el comedor interior y hemos echado un vistazo. Pero dada la temperatura de la noche y que la cena va a ser suave (suponemos que los helados van a suavizar mucho los platos) nos decidimos por un cava.
El primero de nuestra elección no lo tienen y se disculpan (el daño que hace agosto en las cavas de los restaurantes...). El segundo sin problemas: Llopart Brut Nature, el primer cava brut nature que se elaboró en nuestro país. Un cava suave, elegante, con una acidez bien integrada. Un discreto compañero de mesa.
El primero de nuestra elección no lo tienen y se disculpan (el daño que hace agosto en las cavas de los restaurantes...). El segundo sin problemas: Llopart Brut Nature, el primer cava brut nature que se elaboró en nuestro país. Un cava suave, elegante, con una acidez bien integrada. Un discreto compañero de mesa.
Salmorejo con helado de tomate y galleta de sésamo. El salmorejo, impecable (sabroso, cremoso) el helado de tomate, suave y la galleta de sésamo, un toque crujiente y sabroso en el plato. Muy buen plato. Por poner un pero ¿qué tal poner un helado de sandía la próxima vez?
Coca de pasta filo-jengibre, con helado de salmón y 'esponsoja', con tartar de pescado (¿salmón?). Plato divertido por la cantidad de sabores y texturas diferentes: el tartar fuerte, sabroso, la esponsoja: textura de 'nube' con intenso sabor a soja, el helado de salmón, delicioso, suave, cremoso. La pasta filo-jengibre: crujiente, con toques picantes. Si además aliñabas el bocado con un toque de wasabi....¡soberbio!
Papada ibérica confitada en aceite de la Sierra de Espadan, con piel crujiente y helado de peras sobre puré. Mmmm la papada está impresionante: piel supercrujiente, tierna, sabroso el bocado (sin presencia en boca lo desagradable del bocado graso) y que junto el helado de peras lo convierten en un delicado plato. Permanecemos callados mientras nos queda algo en el plato.
Remata el menú un café con helado de Baileys. A Karoleta le recuerda a la cebada más que al café. A Quesoy le hace desistir de su consabido ristreto.
Buena cena, buenos helados.
1. Ingredientes reconocibles: 8
Precio medio (sin contar el cava)
En Alfafar (Valencia). Carretera Alfafar-El Saler, Km 4 Tel 962 112 184
2. Saludable: 9
3. Emplatado y decoración: 9
4. Raciones generosas: 9
5. Cocina regional: no
6. Tecnología punta: si
7. Sabroso: 9
8. Equilibrio: 7
9. Vajilla y cristalería: 8
10. Relación calidad-precio: 8
Total puntos: 67 sobre 80
En Alfafar (Valencia). Carretera Alfafar-El Saler, Km 4 Tel 962 112 184
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