13 de agosto de 2014. Los 7 percebes c/ Finlandia, 16 Tf 963259889

Especialidad del local: cocina mediterránea
Ambiente: formal
Plato que no te puedes perder: huevos rotos con patatas y jamón
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: no tenían cava Pago de Tharsys millesime
 
1 Ingredientes reconocibles: 9
2 Saludable: 7
3 Emplatado y Decoración:7
4 raciones generosas: 8
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso: 9
8 Equilibrio: 7
9 Vajilla y cristalería: 7
10 Relación calidad-precio: 9 (Reservamos desde la web de Verema y así obtuvimos un 30% de descuento sobre los precios de la carta)
Puntuación EMT 63 sobre 80
Puntuación PIG 3


Esta noche de miércoles vamos a un local que lleva abierto cuatro años. Ha pasado por distintos dueños y con diverso éxito. Lo que más nos gusta es volver a un local en el que estuvimos el 26 de agosto de 2006. Si, es uno de los del principio, de cuando elmiercolestoca no existía. De hecho el decidir que nuestras cenas fueran en miércoles (aún no pensábamos en escribir nuestras cenas y disfrutes en un blog) fue en esta cena. Ha pasado mucho tiempo pero seguimos disfrutando de las cenas de miércoles como si fueran las primeras. 
Pero vamos al presente. Estamos en el distrito de El Pla del Real, en el barrio Mestalla. El local ha cambiado poco pero está muy bien mantenido. Sigue conservando la cava que tapiza toda una pared del restaurante.
Como tercer comensal hemos elegido un cava Pago de Tharsis millesime pero no tienen...bueno, reconsideramos y pedimos un Dominio de la Vega Brut Nature crianza. Cava con toques cítricos, buena burbuja y que se lleva muy bien con pescados (va a ser la tónica de nuestra cena). No viene a buena temperatura. Nos lo refrescan pero esta temperatura nos permite apreciar más los toques cítricos de lo que lo haríamos si hubiera estado a buena temperatura. A lo largo de la cena se convierte en un buen amigo de los platos, sin estridencias, sin demandar sitio. Correcto.
Como detalle de la casa nos ponen una ensaladilla con mariscos: fresca, gustosa y rica. Nos la devoramos.
Ajoarriero: suave y muy esponjoso, con rico sabor y ligero bacalao.
Pulpo a la gallega: correcto pulpo, sabroso y muy tierno sobre patatas algo ensopadas.
Huevos rotos con patatas y jamón ibérico: impresionante plato. Es un clásico y siempre lo disfrutamos pero este plato es especial. Patatas laminadas supercrujientes, láminas muy finas y abundantes de jamón y tres huevos fritos con buenas puntillas, no muy grandes pero muy sabrosos. Un fantástico plato.
Bogavante a la plancha. Quesoy fue hasta el acuario a elegir el bogavante que íbamos a disfrutar. Nos dejaron todos los instrumentos para desmontar el bicho. Fue una tarea ardua pero valió la pena: sabroso, potente, de carne delicada, en su punto. Disfrutamos como niños y nos pusimos como ellos de goterones y manchas.
Estamos tan ahítos que una vez más (de las pocas) nos saltamos el postre. Quesoy remata la cena con su consabido ristreto mientras nos ofrecen unas copas de cava bien frío del que tienen de la casa (cava correcto y que se agradece).
Una vez finalizada la cena, vuelven a tener el detalle de dejar en nuestra mesa dos botellas con orujo y orujo de hierbas con vasos de chupitos helados...por si apetece.

23 de julio de 2014. Macel.Lum Esencia de Barrio c/ de Boix, 6 Tf 963913875

Especialidad Del local: cocina de mercado, cocina de autor, cocina creativa
Ambiente: informalmente formal
Plato que no te puedes perder: yema de huevo a baja temperatura, babaganush, encurtidos y mojama
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: elegimos el menú de degustación
 
1 Ingredientes reconocibles: 8
2 Saludable: 9
3 Emplatado y Decoración: 9
4 raciones generosas: 8
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso: 9
8 Equilibrio: 9
9 Vajilla y cristalería: 9
10 Relación calidad-precio: 9
Puntuación EMT 70 sobre 80
Puntuación PIG 4 


Esta noche estamos de estreno: vamos a cenar en el nuevo local de Alejandro Platero (restaurante Mulandhara) y hoy es su primer día abierto al público. Estamos en el distrito de Ciutat Vella, en el barrio de La Seu en un local ya conocido de un anterior restaurante con historia en Valencia pero que tanto Alejandro como Raquel han conseguido cambiarle la cara y hacer que no pensemos en el anterior local. Pero vamos a lo importante.
Al ser su primera noche abiertos y además ser miércoles, estamos solos así que podemos ver el local tranquilamente. Nos recibe Raquel, sonriente y amable, como siempre. Nos sitúa en una mesa amplia y cómoda para que disfrutemos de la cena. 
Nos explica el menú: hay varios y con distintas propuestas y también podemos pedir de la carta. El local también dispone de unas tapas para tomar en barra...en otra ocasión.
Tengo claro que esta noche y esta cena, se merece un cava. Cava Privat Laiéta elaborado con chardonnay y pinot noir de burbuja fina. Amable, fresco, seco y ligeramente afrutado. Fantástico compañero de cena.
El menú de degustación consta de un detalle de la casa: ajoblanco de cacahuete y salazones. Impresionante sabor a cacahuete. 
Entrantes: ceviche de sama (pescado de roca). Tremendo!
Clotxinas valencianas con pepino: plato refrescante, sabroso, rico, veraniego. ¡Me lo quedo!
Foie de hígado de rape con escabeche de naranja...Impresionante, delicioso, delicado, gustoso. 
El imprescindible: yema de huevo  con babaganush, mojama y encurtidos. Cada vez que tengo la oportunidad de comer este plato vuelve a asombrarme los sabores, el ensamblaje tan maravilloso. No hay que perdérselo.
Como plato fuerte de pescado: pargo en jugo de pollo a l'ast. Un pescado fino, delicado con una salsa deliciosa y sabrosa. Pese a lo estravagante del conjunto el resultado es delicioso.
Como plato fuerte de carne: presa ibérica con toyina de atún. Plato, como todos los anteriores, lleno de sabor y sorpresas. 
Como postre: pan, aceite y chocolate. Todo el postre es soberbio, no muy dulce, nada empalagoso pero mención especial se merece la peineta de pan con aceite, algo tan simple y tan increíble. Nos encanta. Para acompañar al postre nos pedimos una copa de cava Juve Camps porque, claro, hemos hecho corto.
Quesoy remata la cena con su consabido ristreto mientras hablamos con Alejandro y le felicitamos por la cena, por los platos, por el nuevo local, por la nueva oferta que disfrutaremos en Mulandhara. 

9 de julio de 2014. Arroz y cia. C/ Conde Altea, 9 tf: 963353849

Especialidad Del local: arroces y tapas
Ambiente: informal
Plato que no te puedes perder: sardina ahumada del Cantábrico sobre pisto de ventresca
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: No tenían chuletón de buey
1 Ingredientes reconocibles:9
2 Saludable:6
3 Emplatado y Decoración:7
4 raciones generosas: 6
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso:7
8 Equilibrio:7
9 Vajilla y cristalería:7
10 Relación calidad-precio: 7
Puntuación EMT 56 sobre 80
Puntuación PIG 2 



Una noche más estamos en el distrito de L'Eixample, en el barrio de La Gran Vía. Buscamos un local que ya lleva varios años abierto y está especializado en arroces pero también tiene platos interesantes de picar y de carne.
El local, y en esta noche de la semana, no está lleno (alguna mesa ocupada). Nos ubican en una mesa en el fondo del local. Nos dejan leyendo las cartas.
Pedimos el vino: Legaris Roble. Un vino de Ribera del Duero goloso, con buena persistencia, potente que se vuelve más amable según pasa la cena. Nuestra sorpresa es que no tienen chuletón de buey (por él fue la elección del vino) pero no nos amilanamos. Continuamos con la elección del vino y cambiamos nuestro menú.
Sardinas ahumadas del cantábrico sobre pisto de ventresca: me remontó a la infancia, a cuando mi tía María me preparaba un pequeño bocadillo de atún, tomate y pimiento morrón...¡qué rico estaba y con qué gusto me lo comía!. Me encantó la tapa, no sólo por mi recuerdo, ni porque haya sido premiada en el 2013, sino porque estaba francamente buena. 
Anchoas: poco hechas, algo crudas, muy saladas pero nos encantaron.
Croquetas de rodaballo y gambas: algo densas pero somos muy fanáticos de las croquetas.
Tellinas: vienen con bastante arena y como si estuvieran hechas al vapor. Lo comentamos y nos las retiran y nos proponen alguna otra tapa (tampoco nos las cobran).
Navajas: francamente buenas aunque me sale una con algo de arena y dejo de comerlas (tengo verdadera aversión a la sensación de arena en la boca...qué le vamos a hacer).
Langostinos en tempura y salsa de quesos: la idea es muy buena. Los langostinos están crujientes, ricos y jugar con la salsa de queso los hace más entretenidos.
Como nos hemos quedado sin carne, ya que el chuleton aparece en la carta a buen precio pero no les queda, pedimos dos postres: crepe de chocolate y helado de vainilla (un clásico pero ¡mira que está bueno!) y un coulant de chocolate.
Quesoy remata la cena con su consabido ristreto mientras yo me deleito con un bourbon con hielo. Buen fin de cena.

25 de junio de 3014. Alma del Temple C/ Almirante, 14 Tf: 963155287

Especialidad Del local: cocina de mercado con toques de autor
Ambiente: restaurante formal
Plato que no te puedes perder: cochinillo crujiente
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: el menú era cerrado y dentro de Valencia Cuina Oberta. Lo que no nos sirvieron era el vino Koonunga Hill (un vino australiano que no tenían porque están cambiando la carta de vinos).
1 Ingredientes reconocibles: 9
2 Saludable: 9
3 Emplatado y Decoración: 8
4 raciones generosas: 8
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso: 8
8 Equilibrio: 8
9 Vajilla y cristalería: 8
10 Relación calidad-precio: 9
Puntuación EMT 67 Sobre 80
Puntuación PIG 3 


Estamos en plena semana de Valencia Cuina Oberta y una vez más vamos a cenar con el menú que propone un local. Estuvimos en este local cuando estaba ocupado por Ricard Camarena con su restaurante Arrop. Ahora estamos en el Alma del Temple, en el distrito Ciutat Vella, en el barrio de la Xerea. El local sigue siendo (cómo no) precioso, con el trozo de muralla en una de las paredes del local.
Nos dirigen a nuestra mesa, nos dejan con la carta de vinos y nos ofrecen un aperitivo que descartamos. Queremos ir directamente al vino. Elegimos un vino australiano que no tienen. Después de revisar la cava, acuden a nuestra mesa y nos informan que al estar cambiando la carta de vinos, hay algunas reseñas que no tienen. Elegimos entonces un vino chileno, Casa  Silva Carmenere Reserva, vino aromático, con toques de especias. Goloso y fácil de beber, amable y con buena persistencia. Nos gusta mucho. Pedimos que nos lo enfríen algo más. Pese a que la temperatura es muy correcta, hace una noche tan pesada que preferimos que esté más frío y que se caliente en nuestras copas.
Vamos a la cena. Para comenzar tenemos un aperitivo del chef que esta noche consiste en un chupito de crema de piquillo con espuma de lichi y aceite de perejil. Francamente bueno y en su justa medida (tal vez, más cantidad podría hacer pesado el sabor del pimiento de piquillo pero está rico de verdad).
Como entrantes tenemos un tomate valenciano (cortado en trozos demasiado grandes), helado de salmorejo, semimojama de bonito casera y aceitunas en texturas. Plato correcto.
Pulpo ibérico a la parrilla sobre patata rustida con albahaca y pistacho. El pulpo estaba delicioso: tierno, sabroso...la patata no tanto. Creemos que unas humildes patatas revolconas hubieran sido un acierto.
Un plato principal de pescado: tataki de atún rojo, humus de habas y salsa hoisin. El atún estaba impresionante, el juego que daba el mezclarlo con el humus y la salsa, nos hizo disfrutar de este plato hasta el final.
El plato principal de carne: cochinillo crujiente de 36 horas. Sin palabras: tierno, sabroso, con la piel super crujiente. Nos hizo tocar el cielo con los dedos... bueno, con la piel crujiente. Plato impresionante.
Como postres: cheescake con helado de coco. 
Este postre es para volverse golosos. No muy dulce, con texturas, con un cheescake delicioso, un helado con potente sabor a coco. Plato redondo, redondo, redondo. Nos enamoró. No hay que perderselo.
El siguiente postre fue chocolatá y buñuelos de calabaza asada. La idea es buena pero el trozo de calabaza asada era tan grande que se comía el sabor de buñuelo (deben estar los dos sabores, en equilibrio) y el chocolate le faltaba cacao....más fuerza, mayor potencia para que compitiera con el buñuelo. 
Quesoy remató la cena con su consabido ristreto (volvemos a las buenas costumbres) mientras apuro las últimas gotas de vino de mi copa.










11 de junio de 2014. La Principal. C/ Polo y Peylorón, 5 Tf 963606348

Especialidad Del local: cocina de mercado
Ambiente: restaurante formal
Plato que no te puedes perder: pulpo al horno 
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: si
1 Ingredientes reconocibles: 9
2 Saludable: 8
3 Emplatado y Decoración: 7
4 raciones generosas: 8
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso: 7
8 Equilibrio: 8
9 Vajilla y cristalería: 7
10 Relación calidad-precio: 9
Puntuación EMT 63 Sobre 80
Puntuación PIG 3 
  






Esta noche vamos al distrito El Plá del Real, al barrio Mestalla, a buscar un local que ya tiene años. Es uno de los clásicos donde podemos comer y/o cenar bien con una cocina de mercado, sin muchas sorpresas pero con buen producto. Forma parte de un grupo de restaurantes: Aragón 58 y el restaurante Komori.
No tenemos problemas para encontrarlo y, aunque no tenemos reserva, y pese a que tiene bastantes mesas ocupadas (extraño en las noches del miércoles), nos ubican en una buena mesa.
Nos traen un detalle de la casa (unas papas) y nos dejan leyendo las cartas.
Para acompañar nuestra cena, tenemos diferencia de opinión. Al final, consigo convencer a Quesoy (¡bien!) de tomar un cava rosé bien frío (hace una noche, pesada, muy pesada de calor y humedad. Creo que es la primera del verano... lo que nos espera...). Elige Pago de Tharsys Millésima Rosé: un cava rosado pálido, con buena persistencia, amable y fácil de beber. No va a complicar los platos ni a querer ser el protagonista. 
Nos traen una buena cesta de diferentes panes y grisines: integrales, con sal, pan con semillas e integral, pan de aceite. Buen pan.
Como platos entrantes, elegimos unas fantásticas anchoas, presentadas sobre unas tirillas de pimiento asado rojo y bacalao (todo muy pequeño y suave por lo que no le restan ni un ápice de protagonismo a las anchoas). Las anchoas aunque algo apelmazadas y excepcionalmente vienen  unidas por la cola (es decir, vienen los dos lomos unidos), están francamente buenas, muy sabrosas. 
Excepcional pulpo al horno: buenos trozos de pulpo asados con un cremoso y suave puré de patatas y una salsa con pimentón. Plato redondo.
Torta de casar: viene acompañado de unas rebanadas de pan tostado. Es parte de un queso entero que han calentado en un recipiente, tal vez con algo de vino para que el queso no se apelmace tan pronto enfríe. Este queso siempre está bueno. Me hubiera gustado que viniera con uvas frescas y tal vez unos trozos de champiñón (así nos presentaron una torta de casar -de las mejores que hemos tomado- en un local de Valencia, hoy desaparecido).
Oteando el horizonte nos percatamos de que están sirviendo steak tartar en tostas, así que ni cortos ni perezosos nos interesamos por ellas, Vienen con lo que parece un fondo de mahonesa posiblemente para rebajar la mostaza. En cualquier caso resultan muy sabrosas y para amantes de la carne cruda. Muy recomendables. 
Como plato fuerte, como si lo anterior fuera menos contundente, pedimos un rabo de toro estofado: tierno, sabroso. Un plato rico aunque detectamos que no está hecho en el día (cuando más tarde conversamos sobre la cena con el jefe de sala, nos confiesa que lo hace cada dos días y sólo unas 10 raciones. Lo guardan envasados al vacío).
Como suele pasar hacemos corto con el cava y debemos pedir dos copas más; el que tienen por copas es Agustí Torelló que acompañará nuestro postre, unas trufas líquidas (no muy dulces y frías, con el chocolate líquido por dentro. Buenas buenas). Postre redondo que hace que Quesoy desista del ristreto para conservar todos los sabores.