27 de agosto de 2014. Contrapunto Palau de les Arts Reina Sofía Avd. del profesor López Piñero, 7. Tf 960046991

Especialidad del local: cocina mediterránea-creativa
Ambiente: informalmente formal
Plato que no te puedes perder: carrilleras de merluza con mayonesa de marisco
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: no tenían el plato de vieiras, pico de gallo con aires cítricos
 
1 Ingredientes reconocibles: 8
2 Saludable: 8
3 Emplatado y Decoración: 8
4 raciones generosas: 8
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso: 9
8 Equilibrio: 8
9 Vajilla y cristalería: 8
10 Relación calidad-precio: 9
Puntuación EMT 66 sobre 80
Puntuación PIG 3 


Estamos en el restaurante ubicado en los bajos del Palau de Les Arts. La primera dificultad es descubrir por dónde bajar. Pese a que se ve desde el puente de Montolivet, su entrada está justo al otro lado del edificio por lo que o se conoce que allí hay un restaurante, o se viene de pasear por todo el complejo del Hemisferic y demás o difícilmente se encontrará este restaurante por casualidad. Confieso que le tenía ganas a este local desde que vi el menú que presentaron en Valencia Cuina Oberta y que no pude disfrutar. Pero vamos a lo importante. 
Mientras espero a Quesoy que se retrasa por motivos laborales, me pido una copa de cava. Copa que tendrán la amabilidad de no poner en la cuenta pese a que dado el tiempo que espero (más de media hora), Josep (quien nos atenderá durante toda la cena) decide ponerme media más. Muchas gracias. Así la espera se hace más corta.
Me dispongo a elegir la cena (dado que me toca a mi elegir local, pedir y pagar) para que cuando venga Quesoy, la cena se ponga en marcha.
Como compañero de mesa he visto uno de los blancos que me encantan: Belondrade y Lurton del 2011. Un verdejo de Rueda, un blanco fermentado en barrica: elegante, sabroso, glicérico, con una persistencia impresionante. Nos enamora.
El primer entrante que pido, no lo tienen: las vieiras...pero Josep me aconseja que pida otro entrante (que se convertirá en el plato de la noche). Los entrantes al final serán: gyozas de titaina y atún fresco bocado delicioso, una titaina soberbia. Rico entrante.
Calamarcitos rellenos sobre parmentier de cebolla tierna: ricos y tiernos calamarcitos que junto a la dulzura de la cebolla, están francamente buenos.
Carrilleras de merluza con mayonesa de marisco: bocaditos de carrilleras de merluza, crujientes, con un rebozado delicado y una mayonesa sabrosa. Plato que nos encanta y nos devoramos sin descanso.
Como plato fuerte un solomillo de ternera con parmentier de patata y minipimiento asado. La carne sabrosa y a nuestro gusto de punto.
Para el postre vuelvo a dejarme aconsejar por Josep: torrija de coco con carpaccio de fresas y helado de té verde. Buena y sabrosa torrija con un sutil helado. Ligero para lo que ha sido la cena y que nos terminamos hasta la última cucharada.
Quesoy remata la cena con su consabido ristreto mientras me deleito con el último sorbo de Belondrade y Lurton.

13 de agosto de 2014. Los 7 percebes c/ Finlandia, 16 Tf 963259889

Especialidad del local: cocina mediterránea
Ambiente: formal
Plato que no te puedes perder: huevos rotos con patatas y jamón
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: no tenían cava Pago de Tharsys millesime
 
1 Ingredientes reconocibles: 9
2 Saludable: 7
3 Emplatado y Decoración:7
4 raciones generosas: 8
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso: 9
8 Equilibrio: 7
9 Vajilla y cristalería: 7
10 Relación calidad-precio: 9 (Reservamos desde la web de Verema y así obtuvimos un 30% de descuento sobre los precios de la carta)
Puntuación EMT 63 sobre 80
Puntuación PIG 3


Esta noche de miércoles vamos a un local que lleva abierto cuatro años. Ha pasado por distintos dueños y con diverso éxito. Lo que más nos gusta es volver a un local en el que estuvimos el 26 de agosto de 2006. Si, es uno de los del principio, de cuando elmiercolestoca no existía. De hecho el decidir que nuestras cenas fueran en miércoles (aún no pensábamos en escribir nuestras cenas y disfrutes en un blog) fue en esta cena. Ha pasado mucho tiempo pero seguimos disfrutando de las cenas de miércoles como si fueran las primeras. 
Pero vamos al presente. Estamos en el distrito de El Pla del Real, en el barrio Mestalla. El local ha cambiado poco pero está muy bien mantenido. Sigue conservando la cava que tapiza toda una pared del restaurante.
Como tercer comensal hemos elegido un cava Pago de Tharsis millesime pero no tienen...bueno, reconsideramos y pedimos un Dominio de la Vega Brut Nature crianza. Cava con toques cítricos, buena burbuja y que se lleva muy bien con pescados (va a ser la tónica de nuestra cena). No viene a buena temperatura. Nos lo refrescan pero esta temperatura nos permite apreciar más los toques cítricos de lo que lo haríamos si hubiera estado a buena temperatura. A lo largo de la cena se convierte en un buen amigo de los platos, sin estridencias, sin demandar sitio. Correcto.
Como detalle de la casa nos ponen una ensaladilla con mariscos: fresca, gustosa y rica. Nos la devoramos.
Ajoarriero: suave y muy esponjoso, con rico sabor y ligero bacalao.
Pulpo a la gallega: correcto pulpo, sabroso y muy tierno sobre patatas algo ensopadas.
Huevos rotos con patatas y jamón ibérico: impresionante plato. Es un clásico y siempre lo disfrutamos pero este plato es especial. Patatas laminadas supercrujientes, láminas muy finas y abundantes de jamón y tres huevos fritos con buenas puntillas, no muy grandes pero muy sabrosos. Un fantástico plato.
Bogavante a la plancha. Quesoy fue hasta el acuario a elegir el bogavante que íbamos a disfrutar. Nos dejaron todos los instrumentos para desmontar el bicho. Fue una tarea ardua pero valió la pena: sabroso, potente, de carne delicada, en su punto. Disfrutamos como niños y nos pusimos como ellos de goterones y manchas.
Estamos tan ahítos que una vez más (de las pocas) nos saltamos el postre. Quesoy remata la cena con su consabido ristreto mientras nos ofrecen unas copas de cava bien frío del que tienen de la casa (cava correcto y que se agradece).
Una vez finalizada la cena, vuelven a tener el detalle de dejar en nuestra mesa dos botellas con orujo y orujo de hierbas con vasos de chupitos helados...por si apetece.

23 de julio de 2014. Macel.Lum Esencia de Barrio c/ de Boix, 6 Tf 963913875

Especialidad Del local: cocina de mercado, cocina de autor, cocina creativa
Ambiente: informalmente formal
Plato que no te puedes perder: yema de huevo a baja temperatura, babaganush, encurtidos y mojama
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: elegimos el menú de degustación
 
1 Ingredientes reconocibles: 8
2 Saludable: 9
3 Emplatado y Decoración: 9
4 raciones generosas: 8
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso: 9
8 Equilibrio: 9
9 Vajilla y cristalería: 9
10 Relación calidad-precio: 9
Puntuación EMT 70 sobre 80
Puntuación PIG 4 


Esta noche estamos de estreno: vamos a cenar en el nuevo local de Alejandro Platero (restaurante Mulandhara) y hoy es su primer día abierto al público. Estamos en el distrito de Ciutat Vella, en el barrio de La Seu en un local ya conocido de un anterior restaurante con historia en Valencia pero que tanto Alejandro como Raquel han conseguido cambiarle la cara y hacer que no pensemos en el anterior local. Pero vamos a lo importante.
Al ser su primera noche abiertos y además ser miércoles, estamos solos así que podemos ver el local tranquilamente. Nos recibe Raquel, sonriente y amable, como siempre. Nos sitúa en una mesa amplia y cómoda para que disfrutemos de la cena. 
Nos explica el menú: hay varios y con distintas propuestas y también podemos pedir de la carta. El local también dispone de unas tapas para tomar en barra...en otra ocasión.
Tengo claro que esta noche y esta cena, se merece un cava. Cava Privat Laiéta elaborado con chardonnay y pinot noir de burbuja fina. Amable, fresco, seco y ligeramente afrutado. Fantástico compañero de cena.
El menú de degustación consta de un detalle de la casa: ajoblanco de cacahuete y salazones. Impresionante sabor a cacahuete. 
Entrantes: ceviche de sama (pescado de roca). Tremendo!
Clotxinas valencianas con pepino: plato refrescante, sabroso, rico, veraniego. ¡Me lo quedo!
Foie de hígado de rape con escabeche de naranja...Impresionante, delicioso, delicado, gustoso. 
El imprescindible: yema de huevo  con babaganush, mojama y encurtidos. Cada vez que tengo la oportunidad de comer este plato vuelve a asombrarme los sabores, el ensamblaje tan maravilloso. No hay que perdérselo.
Como plato fuerte de pescado: pargo en jugo de pollo a l'ast. Un pescado fino, delicado con una salsa deliciosa y sabrosa. Pese a lo estravagante del conjunto el resultado es delicioso.
Como plato fuerte de carne: presa ibérica con toyina de atún. Plato, como todos los anteriores, lleno de sabor y sorpresas. 
Como postre: pan, aceite y chocolate. Todo el postre es soberbio, no muy dulce, nada empalagoso pero mención especial se merece la peineta de pan con aceite, algo tan simple y tan increíble. Nos encanta. Para acompañar al postre nos pedimos una copa de cava Juve Camps porque, claro, hemos hecho corto.
Quesoy remata la cena con su consabido ristreto mientras hablamos con Alejandro y le felicitamos por la cena, por los platos, por el nuevo local, por la nueva oferta que disfrutaremos en Mulandhara. 

9 de julio de 2014. Arroz y cia. C/ Conde Altea, 9 tf: 963353849

Especialidad Del local: arroces y tapas
Ambiente: informal
Plato que no te puedes perder: sardina ahumada del Cantábrico sobre pisto de ventresca
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: No tenían chuletón de buey
1 Ingredientes reconocibles:9
2 Saludable:6
3 Emplatado y Decoración:7
4 raciones generosas: 6
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso:7
8 Equilibrio:7
9 Vajilla y cristalería:7
10 Relación calidad-precio: 7
Puntuación EMT 56 sobre 80
Puntuación PIG 2 



Una noche más estamos en el distrito de L'Eixample, en el barrio de La Gran Vía. Buscamos un local que ya lleva varios años abierto y está especializado en arroces pero también tiene platos interesantes de picar y de carne.
El local, y en esta noche de la semana, no está lleno (alguna mesa ocupada). Nos ubican en una mesa en el fondo del local. Nos dejan leyendo las cartas.
Pedimos el vino: Legaris Roble. Un vino de Ribera del Duero goloso, con buena persistencia, potente que se vuelve más amable según pasa la cena. Nuestra sorpresa es que no tienen chuletón de buey (por él fue la elección del vino) pero no nos amilanamos. Continuamos con la elección del vino y cambiamos nuestro menú.
Sardinas ahumadas del cantábrico sobre pisto de ventresca: me remontó a la infancia, a cuando mi tía María me preparaba un pequeño bocadillo de atún, tomate y pimiento morrón...¡qué rico estaba y con qué gusto me lo comía!. Me encantó la tapa, no sólo por mi recuerdo, ni porque haya sido premiada en el 2013, sino porque estaba francamente buena. 
Anchoas: poco hechas, algo crudas, muy saladas pero nos encantaron.
Croquetas de rodaballo y gambas: algo densas pero somos muy fanáticos de las croquetas.
Tellinas: vienen con bastante arena y como si estuvieran hechas al vapor. Lo comentamos y nos las retiran y nos proponen alguna otra tapa (tampoco nos las cobran).
Navajas: francamente buenas aunque me sale una con algo de arena y dejo de comerlas (tengo verdadera aversión a la sensación de arena en la boca...qué le vamos a hacer).
Langostinos en tempura y salsa de quesos: la idea es muy buena. Los langostinos están crujientes, ricos y jugar con la salsa de queso los hace más entretenidos.
Como nos hemos quedado sin carne, ya que el chuleton aparece en la carta a buen precio pero no les queda, pedimos dos postres: crepe de chocolate y helado de vainilla (un clásico pero ¡mira que está bueno!) y un coulant de chocolate.
Quesoy remata la cena con su consabido ristreto mientras yo me deleito con un bourbon con hielo. Buen fin de cena.

25 de junio de 3014. Alma del Temple C/ Almirante, 14 Tf: 963155287

Especialidad Del local: cocina de mercado con toques de autor
Ambiente: restaurante formal
Plato que no te puedes perder: cochinillo crujiente
Nos sirvieron todo lo que pedimos de la carta: el menú era cerrado y dentro de Valencia Cuina Oberta. Lo que no nos sirvieron era el vino Koonunga Hill (un vino australiano que no tenían porque están cambiando la carta de vinos).
1 Ingredientes reconocibles: 9
2 Saludable: 9
3 Emplatado y Decoración: 8
4 raciones generosas: 8
5 Cocina regional: No
6 Tecnología punta: no
7 Sabroso: 8
8 Equilibrio: 8
9 Vajilla y cristalería: 8
10 Relación calidad-precio: 9
Puntuación EMT 67 Sobre 80
Puntuación PIG 3 


Estamos en plena semana de Valencia Cuina Oberta y una vez más vamos a cenar con el menú que propone un local. Estuvimos en este local cuando estaba ocupado por Ricard Camarena con su restaurante Arrop. Ahora estamos en el Alma del Temple, en el distrito Ciutat Vella, en el barrio de la Xerea. El local sigue siendo (cómo no) precioso, con el trozo de muralla en una de las paredes del local.
Nos dirigen a nuestra mesa, nos dejan con la carta de vinos y nos ofrecen un aperitivo que descartamos. Queremos ir directamente al vino. Elegimos un vino australiano que no tienen. Después de revisar la cava, acuden a nuestra mesa y nos informan que al estar cambiando la carta de vinos, hay algunas reseñas que no tienen. Elegimos entonces un vino chileno, Casa  Silva Carmenere Reserva, vino aromático, con toques de especias. Goloso y fácil de beber, amable y con buena persistencia. Nos gusta mucho. Pedimos que nos lo enfríen algo más. Pese a que la temperatura es muy correcta, hace una noche tan pesada que preferimos que esté más frío y que se caliente en nuestras copas.
Vamos a la cena. Para comenzar tenemos un aperitivo del chef que esta noche consiste en un chupito de crema de piquillo con espuma de lichi y aceite de perejil. Francamente bueno y en su justa medida (tal vez, más cantidad podría hacer pesado el sabor del pimiento de piquillo pero está rico de verdad).
Como entrantes tenemos un tomate valenciano (cortado en trozos demasiado grandes), helado de salmorejo, semimojama de bonito casera y aceitunas en texturas. Plato correcto.
Pulpo ibérico a la parrilla sobre patata rustida con albahaca y pistacho. El pulpo estaba delicioso: tierno, sabroso...la patata no tanto. Creemos que unas humildes patatas revolconas hubieran sido un acierto.
Un plato principal de pescado: tataki de atún rojo, humus de habas y salsa hoisin. El atún estaba impresionante, el juego que daba el mezclarlo con el humus y la salsa, nos hizo disfrutar de este plato hasta el final.
El plato principal de carne: cochinillo crujiente de 36 horas. Sin palabras: tierno, sabroso, con la piel super crujiente. Nos hizo tocar el cielo con los dedos... bueno, con la piel crujiente. Plato impresionante.
Como postres: cheescake con helado de coco. 
Este postre es para volverse golosos. No muy dulce, con texturas, con un cheescake delicioso, un helado con potente sabor a coco. Plato redondo, redondo, redondo. Nos enamoró. No hay que perderselo.
El siguiente postre fue chocolatá y buñuelos de calabaza asada. La idea es buena pero el trozo de calabaza asada era tan grande que se comía el sabor de buñuelo (deben estar los dos sabores, en equilibrio) y el chocolate le faltaba cacao....más fuerza, mayor potencia para que compitiera con el buñuelo. 
Quesoy remató la cena con su consabido ristreto (volvemos a las buenas costumbres) mientras apuro las últimas gotas de vino de mi copa.