12 de septiembre de 2007. Araguaney

Para evitar los extravíos de la noche de los miércoles, Quesoy, hace tiempo, se hizo con un GPS. Para esta noche nos va a ser de utilidad. Es tarde y nos han pedido que acudamos lo más pronto posible. Pese a que lo ha probado y utilizado con normalidad, esta noche el GPS decide que no entiende la petición, que no encuentra donde nos encontramos por lo que no puede decirnos el camino más correcto para llevarnos donde vamos. Así que inevitablemente nos perdemos y debemos consultar a tres personas antes de llegar a destino. Pero llegamos... Araguaney es sugerencia de David, de la peña de O2, a quien enviamos un saludo desde aquí.
El local es pequeño, bien acondicionado con mesas amplias para que los platos quepan con comodidad, y bien vestidas. Acogedor y sitio con ambiente casero, elegante pero casero. Nada más entrar vemos lo importante: una enorme chimenea alzada, un horno, de boca abierta y a la vista de todos nosotros. Llegamos justo para que nos puedan cocinar porque ya no les quedaba casi fuego (cocinan a llama no a brasa, eso da un sabor especial a sus carnes a ahumado natural). La carta de platos es escueta unos pocos entrantes, algunos tipos de carnes para asar y otros platos de postres. La carta de vinos es muy extensa, por zonas y se debe tener ganas de leer. Y esto fue lo consumido: como entrantes unas medias raciones (vaya medias raciones) de un inmejorable jamón ibérico (cortado de forma espléndida y con un aroma de los que hacía tiempo no teníamos cerca de nuestra nariz), lomo ibérico (impecable y sabroso) y de queso curado (gustoso y de fuerte sabor). Para acompañar nuestra cena, pedimos algunos vinos que ya no tenían pero llegamos a un Abadía Retuerta 'selección especial' del 2004 (Quesoy cruzaba los dedos para que fuera del 2001 pero sin mucha fe); un tinto de las Tierras del Duero: al primer contacto con fuerte olor a levaduras frescas y madera, cuando se calmaba y respiraba se convertía en un vino que llenaba la boca, de sabor pleno con grandes matices de especias y de largo recorrido. Ninguna estridencia, elegante y compacto. Un caballeroso compañero de cena. Como carnes, al llegar tarde, nos dan poco donde elegir pero nos disponen una de sus mejores especialidades: un chuletón de vaca con andares de buey. Nos debía gustar la carne muy poco hecha porque ya no quedaba casi fuego y no la quieren cocer por dentro dejándola más de la cuenta. Pese a los peros del fuego, la llama, el cocimiento interno....la carne llega impecable. Una enorme fuente llena de un enorme chuletón trinchado: delicadamente tierno, sabroso, con un regusto fantástico a ahumado, con una ligera costra crujiente exterior y cruda, que no fría, por dentro. Al verla nos dedicamos una sonrisa y al probarla, sólo nos queda cerrar los ojos, saborearla y cantar al unísono 'hmmmmmm'. Todo un gran placer. De las mejores carnes que hemos probado últimamente. Como postres nos cantan las tartas y los helados que tienen: Karoleta al oír 'helado de romero' se enamora y lo quiere...a Quesoy le toca elegir la tarta la cual elige de chocolate pensando en Karoleta y para sorpresa de ambos nos dicen que es de chocolate puro. El helado es cremoso con un buen tono de sabor a romero; la tarta es de chocolate puro y no llegamos a descubrir el 'humedecimiento' con qué está realizado...y probando probando, se acaban ambos postres.
Para rematar la cena, Quesoy pide su ristreto que llega siendo un café corto.

En Burjassot, Valencia. c/ Rubert y Villó, 12. Telf 96 3902578 y 676547766

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2 comentarios:

Nadjala dijo...

Hola, soy Nadjala
Me ha parecido muy interesante este sitio, sobretodo porque tengo unos amigos en Burjassot que hace tiempo que no veo y sería interesante reservar mesa y reunirnos en un sitio tan agradable.
Pero... la eterna pregunta ¿podríais orientarme del precio de vuestra cena? No quisiera perder a estos amigos por dinero, jeje

Karoleta y Quesoy dijo...

Estimada Nadjala: Como es sabido preferimos hablar sólo de placeres en este blog ;-), por ello y a tu correo remitiremos la respuesta a la pregunta que nos haces. Estamos encantados de que te haya gustado nuestro relato. Recibe un cordial saludo y que te den vino.