25 de abril de 2007. Cervecería Erajoma

Dado que subir más el listón de como lo había dejado la cena del miércoles denominada "Sento abraça enopata" es, por el momento, casi imposible, seguimos en la búsqueda de locales donde seguir divirtiéndonos gastronómicamente, rescatando, esta vez, un evocador lugar del pasado de Karoleta. Local ruidoso, que se comporta como un bar de barrio pero, con mantel y servilletas de tela. Es un sitio de estupendas tapas y de un muy respetable marisco, sin cocina, sólo con la plancha y la freidora y utilizando materias primas de calidad, consiguen una amplia variedad de platos donde todos sus manjares son muy naturales, nada salseados. Después del bautizo de vinos blancos del pasado miércoles, Quesoy ya piensa sonriente en que no hay retorno, y Karoleta se dispone a tomar la iniciativa, y acceder otra noche más, a costa de su gusto por los tintos, por un nada estridente Viña Sol, blanco clásico de Torres, del 2005, nada sorprendente, justo y un discretísimo acompañante para nuestra cena. Eso si, lo traen, sin petición, bien frío y zambullido en una cubitera para mantenerlo. Casi sin dejarle 'cantar' la carta (no esperéis ver nada escrito, no tienen carta) comenzamos pidiendo, y para disimular, un poco de pan tostado con tomate, pero lo importante vino luego. Pulpo a la gallega (que nos deja con total indiferencia), sepia con mayonesa (de más que correcta hechura para esta tapa que parece sencilla, pero nada fácil de conseguir), clochinas al vapor (¡excelentes!, en su punto, tiernas y poco hechas, con una concha perfectamente limpia), huevas de sepia (aunque son grandes, a criterio de Quesoy, están deliciosas y muy bien hechas a la plancha), navajas a la plancha (¡esto si es que son navajas! jugosas, sabrosas y en su punto de plancha), gambas a la plancha (llamadas 'de las grandes y para plancha'. En su punto de hechura, jugosas y de sabor impecable, y por supuesto a peso. Tuvimos que pedir dos más para poderlas fotografiar, porque al plato de las primeras no se le dimos tiempo al ser devorado al instante. No hay que dejarlas enfriar...) y dos montaditos de solomillo (al cual, el paso del tiempo ha disminuido el grosor de la carne, pero no así la jugosidad y punto de la misma). Como postre y dado que las tartas no fueron de nuestro agrado y tras 'antojo' de Karoleta, pedimos queso flor de Esgueva, aromático y a temperatura ambiente lo que le dejaba expresar todos sus sabores, acompañado por unos granos de uva: una delicia. Ya dicen que la uva y el queso saben a besos...nada que añadir.
Como fin de cena, y como manda la tradición, Quesoy pidió un café expreso.


En Valencia, Pl. Reyes Prosper, 7. Telf 96 3601075
(Dado que no reservan, hay que acudir a una hora temprana porque hay que tener en cuenta que este miércoles, se llenaron todas las mesas y aun hubieron personas cenando en la barra)

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

El local es agradable con una decoración de madera estilo nautico. El trato es agradable y la clientela y ambiente correctos. Gran variedad de tapas y mariscos. Bodega justa. Relación calidad precio normal. Se puede volver.

Karoleta y Quesoy dijo...

Muchas gracias por perfilar nuestro comentario.
Y si, es un sitio recomendable pese a lo ruidoso que suele ser el local y su bodega casi inexistente.

¡A disfrutar!