3 de marzo de 2010. Chocomeli



Esta noche nos vamos al distrito y barrio de Campanar a buscar un clásico en la restauración de Valencia y a catar un vino que todavia no conocemos. Es un local pequeño, acogedor, con mesas, pese al pequeño espacio, de buen tamaño y bien distribuidas. Un panel lleno de botellas de vino a nuestras espaldas y en la barra botellas y más botellas. En las estanterias maltas, wiskies, ginebras, licores...
La mesa, bien vestida, nos recibe con una ensalada de cebolleta, rabanitos, pimiento rojo y aceitunas. Detalle de la casa. Nos traen la carta de vinos y antes nos cantan la carta: buenos productos, mucho marisco, hechura casera.


En la carta de vinos echamos 

de menos el vino que andamos buscando, pese a tener como 400 referencias. Al preguntar por él, nos dicen que está fuera de carta, todavía. Se lo han traido en mano, uno de los propietarios de la bodega, nos dicen, un hombre joven, con iniciativa. Lo acogemos en nuestra mesa L'Essencia de las bodegas Sanchez Zahonero, del 2008.



Vino realizado con tempranillo y shiraz y unos meses en barrica: notamos que en nariz sigue cerrado y pedimos que nos lo decanten. Sólo así apreciamos en nariz lo que si notamos en boca: cremosidad, madera, cueros y frutos maduros. Es un vino adecuado para la cena contundente que vamos a tomar. Tiene buena persistencia y un paso por boca agradable con un buen toque de taninos.
Como platos entrantes nos inclinamos por unas impresionantes cigalitas con ajetes: frescas, sabrosas (y caras) pero que disfrutamos hasta el 'moje'. Tomate raff con ventresca y unas anchoas: delicioso tomate con unos trozos hermosos de ventresca y unas buenas anchoas caseras (algo excesivamente 'hechas' para el gusto de Karoleta pero inmejorablemente desaladas y desbarbadas) y unas alcachofas fileteadas a la plancha: plato sencillo pero impecable.


Como segundo plato pedimos un solomillo de ternera acompañado de patatas paja, pimientos rojos y pimientos de Padrón. El solomillo viene trinchado pero impecablemente planchado (tostado por fuera y crudo por dentro). Nos encanta.



Para los postres también vienen y nos cantan la carta.



De entre ellos elegimos una tarta rusa: una tarta semifria fina y rellena de crema de avellanas

y cubierta por chocolate tibio. ¡Fantástica! Para acompañarla, y como detalle de la casa, nos traen dos pequeñas licoreras bien frías y llenas de orujo y licor de frambuesa. Nos encantan.
Quesoy remata la cena con su consabido ristreto. Retoma las buenas costumbres.


Estupendos productos con una hechura tradicional y sin pretensiones.


1. Ingredientes reconocibles: 10
2. Saludable: 8
3. Emplatado y decoración: 7
4. Raciones generosas: 8
5. Cocina regional: no
6. Tecnología punta: no
7. Sabroso: 9
8. Equilibrio: 9
9. Vajilla y cristalería: 7
10. Relación calidad-precio: 8
Total puntos: 65 sobre 80
Precio alto (sin contar el vino)

En Valencia c/ Poeta Antonino Chocomeli nº 6  Tel 963 483 790

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Doy fe del buen hacer de Chocomeli, está en mi barrio y en principio pasa desapercibido pero merece la pena ir , creo que precio calidad está equilibrado y el servicio es bueno, un ambiente relajado.Hace tiempo por cierto que no vamos...será mi propuesta en próximas salidas.
un saludo
Rosario

Karoleta y Quesoy dijo...

Gracias Rosario por tu comentario.
Y si, el ambiente es acogedor y relajado y la materia prima que utilizan es de alta calidad.

¡A disfrutar!