9 de diciembre de 2009. La Salvaora (taberna española)

Esta noche nos vamos al distrito de Ciutat Vella, al barrio de La Seu a encontrarnos con un local que lleva abierto unos dos años.
Nada más abrir la puerta nos adentramos en una taberna, con mesas de madera con caminos de color blanco. Dado que hay poca gente, nos permiten sentarnos donde queramos, incluidas las mesas de cuatro comensales para que estemos más cómodos. Esta 'soledad' terminará en menos de cuarenta minutos porque comenzarán a entrar grupos buscando mesa. Para ser miércoles, el local se llena. ¡Enhorabuena!

Nos atenderá Jorge durante toda la noche. Nos trae las cartas. La de vinos es bastante completa con entradas interesantes y desconocidas. Nos sentimos aventureros (y más sabiendo que nos ha comentado que si no nos gusta, nos lo cambia. Así cualquiera no es aventurero...) y nos vamos por un tinto de Somontano, Absum Varietales del 2007, que sale imperioso de la botella, con aromas muy alcohólicas que desvirtúan otros aromas.
Con buen tino, Jorge nos trae un 'aparato' para que se airee el vino mientras lo vertemos en las copas. Nos encanta el aparato. Pedimos que lo refresquen un poco más para que se suavice. ¿Resultado? un tremendo vino goloso, con madera y poco tanino. Buen compañero para la cena que vamos a degustar.
Nos agasajan con unas tacitas de caldo de puchero. Nos comenta que el miércoles, en la comida, hay puchero y siempre apetece una tacita de caldo para entonar el cuerpo y comenzar la cena. Buen detalle.
Como entrantes pedimos unas croquetas de boletus y otras de jamón ibérico (mmmmm soberbias: caseras, con muchos 'tropezones'. Quesoy se decanta por las de boletus. Karoleta pese a encantarle las dos, se inclina por la de jamón. Ricas ricas) y unas anchoas (sin barbas, desaladas en su justa medida, algo apelmazadas pero deliciosas. Estaban sobre en lecho de tomate con perejil y este se comía su sabor. Así que mejor degustarlas a solas y luego tomarse el tomatito con las tostadas que traen para el plato).
Como platos fuertes nos decidimos por unas vieiras con sal de curry y espuma de mar (si, como suena...¡impresionante!. La sal de curry le otorga un sabor muy peculiar a las vieiras que lejos de romperlo, lo intensifica. Buen matrimonio. La espuma es un toque divertido que nos adentra más en el sabor a mar del plato. Muy buen plato) y un timbal de pato confitado (pato deshuesado sobre un lecho de patatas a lo pobre y una salsa intensa de carne y foie que redondea más si cabe el plato. Nos enamora.)
Sin nada de apetito nos atrevemos con una mousse de carajillo de Baileys con virutas de chocolate amargo. No dejamos ni el aire de la mousse.
Quesoy remata la cena con su consabido ristreto.

1. Ingredientes reconocibles: 10
2. Saludable: 8
3. Emplatado y decoración: 8
4. Raciones generosas: 9
5. Cocina regional: no
6. Tecnología punta: no
7. Sabroso: 9
8. Equilibrio: 7
9. Vajilla y cristalería: 7
10. Relación calidad-precio: 9
Total puntos: 67 sobre 80
Precio medio (sin contar el vino)

Buen local para grupos, cenas de amigos, y a quien le guste degustar de la buena mesa.

En Valencia  c/ Calatrava nº 19  (Junto a la Plaza del Negrito)   Tel   963 921 484

2 comentarios:

Miguel Ríos dijo...

Ays, que me había olvidado de pasar por aquí desde hace unos meses. Ahora me pongo al día. Saludos

Karoleta y Quesoy dijo...

Jajajajaj ay! Miguel...te echabamos de menos.