PARTICIPA EL JUEVES 23 DE ABRIL DE 2009 EN LA TERCERA CENA DE LOS LECTORES DE ELMIERCOLESTOCA

Esta vez el reto ha sido admitido por el restaurante La Lola (Subida del Toledano nº 8, Frente a la Catedral). Al hablar con Jesús del restaurante La Lola y explicarle lo que estábamos pretendiendo, no sólo recogió el guante sino que superó con nota nuestras pretensiones. Y aquí va lo que nos ha propuesto






Ajoblanco con mojama de Barbate y sorbete de limón

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Terrina de mozarella y albahaca con vinagre de módena y piñones

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Sorpresas crujientes de queso y gamba con coulis de mango y salsa de frutos rojos

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Hamburguesitas de rape con salsa dulce-picante de piña y cestita de verduras

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Solomillo ibérico relleno de ricotta y frutos secos con timbal de patata, manzana y cebolla
caramelizada

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Torrijas borrachas con espumoso de arroz con leche y helado chai



Bodega:

Vera de estenas D.O. Utiel-Requena. Bodegas Vera de estenas. Macabeo y chardonay

Pasamonte D.O. Utiel-Requena. Bodegas Vegalfaro. Garnacha tintorera

Mistela Fustanova D. O. Valencia. Bodegas Gandía Pla. Moscatel


Pan, Vinos y agua incluidos

























Y para formalizar la reserva, ya sabes, debes hacer un ingreso en la Caixa Popular en la cuenta 3159 0018 14 2155226612. Una vez hagas el ingreso, envía una copia al correo karoleta@elmiercolestoca.com y te contestaremos afirmando que hemos recibido correctamente el ingreso. Recuerda que el precio es de 30€ por plaza. No te duermas porque sólo hay 40 plazas.
Te esperamos de nuevo en esta tercera gran cena de grupo de Elmiercolestoca. Esta si que no te la puedes perder.

22 de abril de 2009. La Torrija

De nuevo volvemos a L'Eixample, al barrio de Russafa, para acudir a un local de reciente apertura y que se ubica sobre la que fuera una taberna asturiana con muchos años de solera. Ahora, tras un lavado de cara y una nueva distribución y decoración más actual.
Nos ubican en una mesa cerca de los ventanales. Hay partido de fútbol y la televisión puesta, debe ser algún partido importante. Nos preguntan si nos molesta, y dado que hay dos personas viéndola, decidimos pedir que sólo bajen la voz. A continuación ponen música de fondo (Maná)
Traen las cartas, pero no la de vinos. Nos indican que, a las cartas, no les hagamos mucho caso porque muchos de los platos son del menú de al mediodía (buenos platos de cuchara). Sobre los vinos nos comentan que tienen de muchas zonas y que ninguno sobrepasa los 20 €. Con ello pedimos uno del Bierzo (últimamente Quesoy está muy inclinado por los vinos de esta zona vinícola) y nos traen Ribas del Cúa, del 2003: vino realizado a partir de uva mencía que nos enamora por lo aromático pero nos deja sin saliva durante un rato. Pedimos que nos lo decanten y se vuelve un vino cremoso, intenso y de buena persistencia en boca. Muy buena recomendación.

Como platos también nos dejamos guiar por los agujeros de la carta y al final nos decidimos por: unos pinchos variados (elegante y llamativa tira de pizarra repleta de bonitos pinchos. Los hay de esgarrat, de atún, de tortilla de jamón - a Quesoy le sabe a fuet - de anchoa - a Karoleta le parece demasiado quemada por el tiempo que la tienen en salazón- y todos ellos sobre un pan de intenso color amarillo verdoso que tiene un sabor delicioso. Nos gustan los pinchos), una ensalada de bacalao con salsa romescu (impresionante tartar de atún desalado con una guarnición de escarola y cebolla que nos hace batallar hasta hacerla desaparecer).
Como plato fuerte nos inclinamos por el pescado fresco del día, es decir, el pescado de lonja que hayan comprado hoy según mercado. Nos ofertan varias cosas y de ellas elegimos unas cigalitas a la plancha. ¡Madre mía! son de tamaño medio pero son frescas frescas y están en su punto de plancha, lo que nos hace quedarnos sin palabras y sin manos durante un buen rato. Nos aproximan unos cuencos con agua tibia y limón para que podamos seguir nuestra cena sin necesidad de levantarnos a lavarnos las manos. También habíamos pedido una sepia a la plancha, que no llegó a la mesa, quizá por olvido. Frente a este despiste y pese a que nos dicen que en minutos estaría lista, Karoleta se decide por pedir dos postres: darle el gusto a Quesoy con una tarta tatin de manzana (una tremenda tarta tatin, poco dulzona, generosa de manzana y con una envoltura crujiente que hace las delicias de ambos. Si a Karoleta también le convence) y un brownie de chocolate (delicado y nada consistente la masa del brownie que es portador de un intenso sabor a chocolate y una generosa ración de frutos secos). Ambos postres venían decorados con boinas de helado de vainilla. En el entre acto entre las cigalas y los postres, Quesoy había pedido dos copas de cava que le debía a Karoleta: nos ponen dos copas de un estupendo Agustí Torrelló Mata. Para acompañar al postre, a la tarta tatín, Quesoy apuesta por un calvados. Buen intento, pero no pudo ser, no pueden servirnos lo que pedimos pero si lo sustituyen por una sorprendente sidra francesa, realizada con 5 tipos de manzanas diferentes y que en su proceso ha dormido en una cuba que contuvo calvados: Cidre Dupont Reserve 2007. El resultado es una refrescante sidra pero con un regusto final de licor de calvados que hasta los pocos amantes de la sidra, como lo es Karoleta, tienen que reconocer su delicioso sabor.

1. Ingredientes reconocibles: 9
2. Saludable: 8
3. Emplatado y decoración: 8
4. Raciones generosas: 8
5. Cocina regional: No
6. Tenología punta: No
7. Sabroso: 9
8. Equilibrio: 8
9. Vajilla y cristalería: 7
10. Relación calidad-precio: 9
Puntuación total: 66 sobre 80

(Si quieres saber más sobre en qué nos basamos para puntuar nuestro decálogo, pincha aquí)

Sitio curioso para acudir a tomar desde un pincho con una caña de cerveza (así viene especificado en carta), y tanto como para tomar el menú de al mediodía, como para cenar.

En Valencia c/ Doctor Sumsi nº 2. Tel 963 745 169

15 de Abril de 2009. Cervecería Maipi

Esta noche volvemos al distrito de L'Eixample, barrio de Russafa, en una semana pascuera, a un local que se encuentra justo en medio de toda la obra del metro de la zona. Ya intentamos cenar en este local otro miércoles y nos fue imposible, es todo un clásico de Valencia, y siempre esta lleno de clientes deseosos de degustar la alta calidad de sus productos, que se reparten entre una mezcla de cocina de mercado y la cocina de las tapas más clásicas.
Hoy hemos tenido suerte. Les queda una mesa libre al final de este pequeño local y en ella nos acomodan.
Como hoy no vamos tomar cerveza, pese a que es la bebida más habitual en este local, pedimos la carta de vinos, y aunque hay referencias muy interesantes, percibimos que esta actualizada a mano con los caldos que entran y salen de la cava. Con esto Quesoy se atreve a preguntar si todavía existe algún vino fuera de la misma. Premio, la suerte nos sigue sonriendo, ya que nos enseñan una botella de "Desafío mediterráneo": “vino de garaje” realizado entre amigos por 8 enólogos, procedente de unos cuantos viñedos propiedad de uno de ellos. Creado por y para la diversión, no tiene D. O. aunque es de Valencia y viene etiquetado como vino de mesa, sin más información en botella que su propio nombre. La etiqueta inspirada en una vela marina, es impresionante, muy conseguida estéticamente y francamente bonita. Como todos saben, cuando el envase está cuidado, el líquido que contiene también estará la altura. Pese a la escasa información que tenemos de este vino parece que sólo se han creado tres barricas, y que ya quedan pocas botellas en las cavas de los mejores restaurantes de Valencia. Quesoy, que ya había degustado este vino con anterioridad, lo descubrió siguiendo el informado consejo de Salvador, patrón del Restaurante la Bona Cuina de Bétera. El vino ha sido realizado con un 80% tempranillo y 20% de bobal, que le da cierta astringencia inicial, la bobal es la bobal, pero que después del primer trago, decidimos que va a convertirse en el compañero ideal de esta cena. Y es claro que no nos hemos equivocado.
Nos cantan los manjares del día, con mucho detenimiento y sin prisas. Con todo lo que oímos nos inclinamos por unos crujientes de rúcula, jamón ibérico y provolone (saquitos de masa brie rellenos que están buenos buenos buenos), unas impresionantes anchoas sobre unas rebanadas de pan tostado (las anchoas son grandes, esponjosas, suficientemente bien desespinadas y con un buen punto de salazón aunque para el gusto de Karoleta están demasiado desaladas, pero ricas ricas) y unos chipironcitos a la plancha (jugosos, con la tinta que han desprendido al ser agredidos por la plancha que están deliciosos). Como plato fuerte pedimos un magret a la plancha: bien fileteado y con su buen punto de plancha que lo deja tostado por fuera y jugoso y tierno por dentro, acompañado de frutas rebozadas (piña, manzana y pera) que conjugan a la perfección con el sabor de este potente del magret, que nos hace disfrutar de lo lindo.
Como postre y dada la afición de Karoleta por el chocolate negro, preguntamos por él, pero lo más aproximado que tienen es una mousse de chocolate con fresones en láminas, mousse de intenso sabor a chocolate espolvoreada de cacao y láminas de chocolate negro por encima...¡¡soberbia!! Para acompañarlo pedimos cava, que se puede pedir por copas, y aunque resulta un poco ácido para nuestro gusto, nos permite disfrutar al máximo de la cremosidad de este postre.
Quesoy remata esta cena con su consabido ristreto.

1. Ingredientes reconocibles: 10
2. Saludable: 7
3. Emplatado y decoración: 5
4. Raciones generosas: 8
5. Cocina regional: No
6. Tenología punta: No
7. Sabroso: 9
8. Equilibrio: 2
9. Vajilla y cristalería: 2
10. Relación calidad-precio: 9
Puntuación total: 52 sobre 80

(Si quieres saber más sobre en qué nos basamos para puntuar nuestro decálogo, pincha aquí)


Sitio imposible cuando vuelvan a estar libres de obras, dado que no admiten reservas y es tremendamente pequeño. Pero perseverad en el intento, vale la pena.

En Valencia c/Maestro José Serrano, 1 Tel. 96 373 57 09

8 de abril de 2009. Trattoria Da Carlo

Nos vamos al distrito de Algirós, al barrio de L'Amistat, a encontrarnos con una trattoria. Lleva en el barrio muchos años y ha ido distanciándose de sus inicios como la pizzería Blitz y convirtiéndose en una trattoria de comida napolitana que se ha hecho un buen hueco en los restaurantes, a tener en cuenta, con comida italiana. Ya hace años, Karoleta acudía buscando su fantástica pizza calzone: con fantástico requesón y un sabor casero que la hacía inigualable.

Nos adentramos en un local con una decoración no muy esmerada y mesas demasiado juntas. Es miércoles santo por lo que hay bastantes mesas ocupadas pero dado que es pronto, tenemos suerte de que el local no esté muy lleno.

Nos traen las cartas y un aperitivo consistente en unas aceitunas tiernas pese al verde tan extremo que tienen y unos 'tramusos'. Hay muchos platos de pasta...muchos entrantes...Así que nos decidimos por pedir un menú de degustación y pasearnos por distintos platos.

Para acompañar a este menú nos decidimos por un vino tinto italiano. Dado nuestro desconocimiento, pedimos consejo y Carlo nos aconseja uno de Piamonte, un Barbaresco del 2003: rotundo, sabroso y con buen tono en nariz. Su color teja desvela sus años. Pedimos que nos lo decanten porque de temperatura viene impecable pero necesita respirar. Se atempera y le damos la bienvenida.

Como detalle de la casa vienen unas albóndigas de bacalao acompañadas de tomate seco y berenjena: deliciosas albóndigas, suaves y con sabor a bacalao. Lo mejor del plato, el tomate: ¡delicioso!

Como entrante de mar nos traen una fuente que contiene: salmonetes, puntillas, sepia sucia de la malvarrosa, chanquetes rebozados, espárragos asados, ensalada, tomates y una verdura parecida a los grelos. Plato delicioso, sobre todo la sepia a la plancha que estaba impresionante.

Como entrante de tierra traen una fuente con dos medias tostadas de pan casero cubiertas de tomates de la zona de vulcano, salami casero, mozarella y requesón de búfala y unos tremendos pimientos de piquillo enanos y dulces rellenos de queso (lo mejor del plato, si señor).

Como plato fuerte vienen unas bandejas con dos pastas: unos espaguetis con setas y con generosa ración de parmesano y un ravioli gigante relleno de queso y berenjera y con una salsa de tomates enanos...no sabría con cual quedarme: el relleno? las setas? el punto de la pasta?....imposible decidirme.

Como postre una bandeja con unos trozos de piña, nata casera, una tarta de trufa napolitana y un delicioso flan de crema de leche que nos retrotrae a la infancia: natillas de maizena, la nata de la leche de lechería una vez hervida la leche y puesta la nata que resultaba con generosa cantidad de azúcar. Sabores de nuestra infancia. Para tomarlo nos indican la posibilidad de tomar un digestivo. Karoleta se decide por un amaretto y Quesoy se inclina por un aguardiente, una grappa.

Como remate de esta cena, Quesoy pide su consabido ristreto que es entendido y realizado a la perfección.

1. Ingredientes reconocibles: 8
2. Saludable: 9
3. Emplatado y decoración: 4
4. Raciones generosas: 7
5. Cocina regional: Si
6. Tecnología punta: No
7. Sabroso: 9
8. Equilibrio: 6
9. Vajilla y cristalería: 7
10: Relación calidad-precio: 5
Puntuación total: 55 sobre 80

(Si quieres saber más sobre en qué nos basamos para puntuar nuestro decálogo, pincha aquí)
En Valencia. c/ Dr. Manuel Candela nº 79 Tel 963 935 562

1 de abril de 2009. Restaurante Gourmet Oscar Torrijos

Para esta cena de miércoles nos dirigimos al Pla del Real, al barrio de Mestalla, allí encontramos un chef con mucha solera en Valencia: Oscar Torrijos. Para ello, entramos en el Hotel Westin *****, donde todo es elegancia y sobriedad, que es donde se encuentra un restaurante acogedor y con una excelente distancia entre mesas. Nos reciben y seguidamente nos ubican en una mesa cercana a la ventana de cristal que preside el salón y que es desde donde se puede observar el trasiego de la cocina, y viceversa. Allí todo es diligencia, y reina, una aparente tranquilidad, se trabaja cuidadosamene pese a que el comedor tiene bastantes comensales.

Nos traen las cartas y una bandeja con rebanadas de tres panes diferentes y un queso de hier bas para untar. Así que comenzamos a entretenernos y a disfrutar.

Desde el principio nos inclinamos por uno de los menús que ya tienen elaborados y por el vino sugeridos, pensamos que hace un interesante recorrido por las especialidades y que resultará equilibrado en todos los aspectos, no nos equivocamos: El menú Tentación (si, nombre sugerente y platos con nombres más sugerentes todavía). decidimos invitar a nuestra mesa a Finca la Estacada del 2002, un tinto de las Tierras de Castilla, que sale muy potente e imperioso, esto es, con pretensiones de dominar la cena, aunque se aprecia un fondo aromático y cremoso que hace sospechar que se irá calmando conforme le dejemos respirar, asi ocurre efectivamente.

Seguidamente nos traen un aperitivo de la casa compuesto de saquito de masa brie relleno de crema de pescado y una tacita de un cremoso consomé de foie. Coincidimos en lo que es de lo más delicioso.

Ya no hay excusas para que comience el espectáculo: Y va llegando a nuestra mesa un impresionante pulpo crujiente con salsa romescu y patata. Delicioso. Una Sopa de mejillones y azafrán, servida en dos fases y pese a la poca afición de Karoleta por las sopas, reconoce que está perfecta y los mejillones están en su punto.

Un pescado del día, consistente en una espléndida merluza sobre un lecho de verduritas y una reducción de caldo de pescado, con una boina de carpaccio de gambas y espuma de pescado. La merluza está espectacular: tierna, en su punto, gustosa...Nos hace enmudecer.

Y el plato de carne: un cordero asado con cuscus, suave, tierno. Un plato delicado pese a la contundencia que podría facilitar la carne. El cuscus como guarnición viene con un tono de soltura que lo acompaña perfectamente.
Llegamos al postre, nos traen un divertido plato de panna cotta con frutos rojos: una lámina de panna cotta sobre una papilla de frutas, con una lluvia de frutos rojos y un helado de hierba buena. Que constituye un tremendo fin de fiesta. Para acompañarlo nos tientan con un vino dulce, ofrecimiento que aceptamos sin esfuerzo: una copa de vino dulce de podredumbre noble (botritis) Gewustraminer que consigue un matrimonio perfecto con el postre.

Quesoy remata la cena con su consabido ristreto y para que nos entretengamos mientras se termina el café y Karoleta se termina su copa de vino, nos agasajan con una bandeja de dulces: unos diminutos bizcochitos de almendra, un vaso de espuma de fresas (¡impresionante!) y un delicioso bombón de chocolate.
Una cena inolvidable.

1. Ingredientes reconocibles: 8
2. Saludable: 8
3. Emplatado y decoración: 10
4. Raciones generosas: 6
5. Cocina regional: No
6. Tecnología punta: Si
7. Sabroso: 10
8. Equilibrio: 8
9. Vajilla y cristalería: 9
10: Relación calidad-precio: 9
Puntuación total: 68 sobre 80

(Si quieres saber más sobre en qué nos basamos para puntuar nuestro decálogo, pincha aquí)

En Valencia C/. Amadeo de Saboya 16 Tel 963 936 300