30 de julio de 2008. Xi Lai Bao y desde Avignon Karoleta en Les 5 Sens

Esta noche de miércoles es especial. Por motivos vacacionales Karoleta y Quesoy se encuentran en lugares distintos, Karoleta en Avignon y Quesoy en la de Valencia formando parte de una mesa de once comensales situada en el Restaurante Chino Xi Lai Bao, en la Zona de Ruzafa. Local amplio decorado en madera con mesas bien dispuestas y separadas entre si. Este local es sugerencia de la diseñadora de moda de origen chino afincada en Valencia, Julia Ji, a la que damos las gracias, pues ella será la encargada de demandar y traducir del chino, a quien nos atiende y nos sirve el menú más tradicional de la cocina de la población Wenzhou, en el Sureste de China. Así que sin más, comienza la fiesta, apareciendo en primer lugar unos curiosos cacahuetes hervidos, con apariencia de ser bastante bajos en calorias. Solicitamos el vino, blanco y fresco, entre las pocas opciones que nos ofrece la carta demandamos un Viña Esmeralda de Torres, dejándose beber sin más, dado que parece estar mucho tiempo refrigerado. Seguidamente nos traen, con gran dinamismo, un plato de verdura con pasta de arroz, que pasa directamente a una rotonda de cristal que preside la mesa y que facilita el acceso de todos los comensales a los platos. Siguen con pato asado, que genera división de opiniones sobre su textura y un curioso tofu coronado por huevos milenio, elaborados después de haber sido enterrados durante largo tiempo y que poseen una textura gelatinosa de agradable sabor. También nos sirven tofu japones en salsa, vieiras con cebolleta y fideos y unas berenjenas chinas salteadas, fantásticas de textura y sabor (sin duda el plato mas aplaudido de la velada), unas empanadillas chinas rellenas de carne de cerdo, langostinos ensartados y asados a la sal (sabrosos y crujientes), cangrejo crudo con salsa de gengibre, de excelente sabor picante y rodaballo en salsa, de excelente sabor y del que nos dicen que trae mala suerte darle la vuelta para servir. Le sigue una excelente pasta de pescado loncheada con soja y unas patas de pollo con verduras, sencillo manjar que en chino se hace llamar garras de fenix. Seguimos con costillas de cerdo fritas que nos recuerdan el cuchifrito de Toledo (cochinillo muy troceado y frito), para terminar la trepidante secuencia de platos que entran y salen de la rotonda, nos sirven unos trozos de sandía de esmerado corte y delicioso sabor que se ve rebozados, fritos y flambeados, acompañado de dos postres el plátano y el helado.
Termina Quesoy con su consabido café, que en este caso es muy muy corto.



En Valencia, Los Centelles, 26 Tel 963953666
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Karoleta desde Avignon.

Estamos de viaje por la Provenza y este miércoles nos pilla en Avignon. La noche anterior y paseando por la pequeña y hermosa ciudad, la cual encontramos en pleno bullicio pues estamos en pleno festival de Avignon lo que la convierte en un gran escenario donde se pueden ver números de artistas por cualquier rincón de la ciudad, así que andando de aquí para allá, nos encontramos con un fantástico restaurante que creemos puede cumplir y con creces con la cena del miércoles. Gracias Merce y Virginia por acompañarme en esta cena de miércoles.
Así que nos adentramos en un local hermosamente decorado, cuidado al detalle, con bonitas plantas y cuadros, todo creando un ambiente semi-oriental muy relajante. Es un local donde hace sus 'milagros' el chef Thierry Baucher que por las fotos que tiene en sus paredes, en lugar muy discreto, y los títulos, debe ser un gran maestro en los fogones.
Leemos detenidamente la carta y nos decantamos por un entrante para compartir y un plato fuerte para cada comensal. Para beber nos decidimos por un tinto del valle del Loira, un Bourgueil del 2006. Viene a una temperatura impecable y se muestra como un vino amable, suave, bien integrado y fantástico para esta cena de miércoles.
Nos traen como detalle de la casa, y después de unos deliciosos hojaldres con semillas de amapola, un plato compuesto por un crujiente con mouse de pimiento con boina de crujiente de patata morada, un vasito con mouse de wasabi, melón en pequeños trocitos y mouse de pepino. Exquisito detalle y refrescante para el pesado día de calor que estamos padeciendo.
Como entrante pedimos un foie gras de canard acompañado de cebolla, pasas e higos caramelizados, pan especiado crujiente y un chupito de uva dulce (como el moscatel pero menos dulce). El foie gras está impecable, sabroso y marida a la perfección con el acompañamiento dulce que le han dispuesto. Nos enamora el plato.
Como platos fuertes pedimos: buey, manitas de cerdo y fleur de magret. Todos los platos bellamente adornados con una gran cantidad de acompañamientos: polenta de apio, puré de patatas gratinadas, mouse de zanahoria, arroz negro con boina de mantequilla, sémola tricolor, reducción de vino dulce etcétera. Todos son platos bellos, como cuadros, que invitan a los sentidos a ponerse en acción y deleitarse: primero la vista y casi a la vez, el olfato...luego el sabor, junto con el tacto en la lengua y el paladar. Un disfrute. Y por último, el recuerdo, imborrable, presente y bien definido.
Estamos ahítos de comer (está siendo un viaje muy gastronómico) y decidimos compartir un solo postre: 'chocolate grand cru' que leyendo el nombre ya podréis imaginar que es un sinfonía de chocolates en diversas texturas y diversas temperaturas, caliente, frío, duro, cremoso, mouse, negro, trufado. Una delicia para los chocolateros y para las personas golosas. Además y una vez pedida la cuenta, nos vuelven a deleitar con unos medallones de chocolate negro. Nos los devoramos.
Destacar la jarra de agua que acompaña a toda la cena que viene muy, pero que muy fria, con rodaja de limón y hojas de menta lo que le proporciona gran frescura y que nos terminamos hasta la última gota con el postre (estaba decididamente soberbia).
También nos encantaron los 'toilettes' todos decorados en colores negros (hasta el papel higiénico), estéticos, muy estéticos.
El chef tiene el detalle de salir a preguntarnos qué tal la cena, si hemos disfrutado y nos da las gracias por elegir su local para cenar. Un detalle, si señor.

En Avignon (Francia). Place Plaisance - 18, Rue Joseph Vernet Tel 04 90 85 26 51
www.restaurantles5sens.com


MENÚ IDEAL DE LOS MIÉRCOLES DE JULIO DE 2008

No, no se nos había olvidado el menú ideal...pero las vacaciones, el calor, el trabajo, el calor, las vacaciones, el calor nos había despistado.

Detalle de la casa: La clochina valenciana (mejillón mediterraneo pequeño y sabroso) al "all i pebre" (que hizo las delicias de Quesoy) y el palo valenciano con foie (inspirado en el famoso pastel valenciano de crema pastelera y caramelo denominado "palo catalán") que hizo las suyas a Karoleta, ambos de La Bolera y a tener en cuenta el chupito de mouse de wasabi con trocitos de melón y mouse de pepino de Les 5 Sens
Entrantes: El foie de Yooy, la empanada criolla de Brasa de mar, los rollitos de Al Sultan...y podríamos añadir y añadir....
Plato de pescado: El rodaballo de Xil Lai Bao y el timbal caliente de gamba y setas de La Bolera
Plato de carne: la carrillada en su jugo de La Bolera
Postre: La sinfonía de chocolate de Les 5 Sens (¡viva el chocolate, chocolate!)
Protocolo del vino: Marina en La Bolera
Menú euribor: Yooy Restaurante

23 de julio de 2008. Restaurante Libanés Al Sultán

Vamos a la zona de la avenida Aragón a encontrarnos con un restaurante libanés que lleva mucho tiempo abierto.
Nos disponen en una mesa y nos traen las cartas. Vemos que hay un menú de degustación lo que facilita a la hora de pedir. La carta de vinos es tremendamente corta. Nos arriesgamos con un Ribera de Duero que tenían fuera de carta: Durón del 2004. Tal vez por la guarda que tiene, ninguna, sale con una acidez sorprendente y aunque pretendemos enfriarlo, pensamos que no va a recuperarse. Así que comentamos la acidez del vino con quien nos atiende y amablemente nos la cambia disculpándose por no tener otra. Nos trae un Cune del 2005, un Rioja que se ha vuelto correcto y buen compañero para esta cena tan exótica, pero que también debemos enfriar y comienza a estar en su punto de temperatura cuando la cena está casi terminando.
Nos inclinamos por menús de degustación porque nos informan que llevan de casi todos los entrantes. Así que nos vemos con una mesa adornada por los siguientes entrantes fríos: Hommos (paté de garbanzos), Mutabbal (paté de berenjena asada en tahina que hace las delicias de Karoleta pero que Quesoy encuentra demasiado 'nicotinizada' un sabor intenso a tahina), Laban Bi Jiar (ensalada de pepino con queso blanco batido que refresca en este día tan pesado de calor) y una ensalada perfectamente aliñada con trozos de pan de pita tostado. Son entrantes frescos e ideales para esta noche. Son devorados. Vienen acompañados por una cesta que contiene pan de pita.
Como entrantes calientes nos ponen un plato surtido con: Rakabat Jibné (rollitos de queso con especias. ¡Deliciosos!), Flayer Sabanej (triángulos de espinacas con hierbabuena. Ricos, ricos), Kiebbe Miklié (empanadilla de trigo rellena de carne especiada. Delicada y exquisita) y Sambousek (empanadillas de carne y piñones. Quesoy las encuentra con demasiado sabor a canela pero deleitan a Karoleta. Sobre gustos...colores).
Como platos fuertes nos traen Maklouba (arroz con berenjenas y pollo. Exquisitamente especiado y con un conjunto de sabores muy bien acompasados) y Mushakkal (surtido de carnes y pollo a la brasa. El cordero está impecable, el kafta está como siempre, con su carne bien picada y bien aderezada y hecha una pasta que esta vez lejos de parar seca, está bastante jugosa y un pollo adobado que se convierte en el vencedor del plato. Todas están en un punto de hechura que las hace bien cocinadas, con el sabor a brasa que este plato requiere pero sin perder la jugosidad.
Como postres, nos traen un surtido de sus postres: el típico hojaldre con miel que esta vez viene empapado con agua de rosas, un bizcocho de chocolate (que no llevaba mucho chocolate o mejor dicho, los otros elementos se habían apoderado del sabor del cacao) y Muhalabie (natillas libanesas con frutos secos que tienen un sabor tan rotundo a agua de rosas -ya sabréis de la afición de todos los reposteros árabes al agua de rosas- y que en un primer bocado recuerda a las cremas hidratantes faciales. A Karoleta le vuelve a hacer gracia este sabor tan cosmético).
Como remate de cena Quesoy toma su sempiterno ristreto que debe explicar y, esta vez, Karoleta toma un té moruno: un delicioso té con menta.

En Valencia c/ Eolo nº 4. Tel 96 344 37 37

16 de julio de 2008. Restaurante asador Brassa de mar

Esta noche de miércoles y antes de ir a buscar nuestro local de cena, nos pasamos por el Centro del vino del grupo Torres de donde Quesoy es socio y ha conseguido también una entrada para Karoleta. Es interesante porque esta tarde está programada una película sobre la vida de Jean Leon persona muy vinculada a las Bodegas Torres y al vino en general tal y como lo entendemos hoy en día y todo un personaje extraño, extravagante, avanzado a su tiempo, lleno de luces y de sombras. Antes de visionar la película, se nos ofrece un vino: un blanco, Jean Leon, un petit chardonnay y un tinto que no podemos recordar, y para acompañarlos algunos quesos, jamón, algún otro embutido y unos picos y panecitos tostados. Buen comienzo de miércoles.
Una vez terminada, después de casi dos horas de visionado, nos encaminamos a un local que ha sido una recomendación. Gracias Yamuna.
Pese a la noche tormentosa, nos encaminamos a la zona de la Patacona, en plena zona de playa. Es un local moderno, vistoso, muy estético y con bonitos detalles. Pese a la funcionalidad de sus sillas y mesas (todas de plástico) las han vestido como grandes sillas y mesas (cubre sillas y buenos manteles de tela) lo que logra crear un ambiente selecto y lleno de lujo. Pedimos una mesa de no fumadores por lo que nos instalan en una gran mesa redonda, eso si, frente a un gran ventanal que nos permite observar y deleitarnos con el inmenso mar Mediterráneo en plena tormenta.
Nos traen las cartas y pese a que hay un menú de degustación, nos inclinamos por pedir de carta. Para beber y después de ojear la carta de vinos, con entradas poco aventuradas, nos vamos a un argentino La Celia, un malbec del 2004 de la zona de Mendoza. Un tinto suave de aromas bien integrados y de un paso por boca delicado pero persistente.
Para cenar nos inclinamos por varios entrantes: un a provoleta al orégano (fantástico plato de queso que siempre se encuentra en los restaurantes argentinos. Viene un poco fría), empanada argentina de carne (una fantástica empanadilla de carne muy especiada. Un bocado delicioso), micuit de pato ( un micuit muy esponjoso y nada pesado) y un carpaccio de solomillo de buey (finísimas lonchas de buey bien aderezadas y con una generosa proporción de queso parmesano. Como platos fuertes, hoy tiramos la casa por la ventana, estamos de celebración, así que pedimos un bogavante a la brasa con salsa del chef (un bogavante no muy grande, perfectamente braseado con un que la carne no necesita de ninguna compañía especial. Viene en su punto de hechura, muy poco hecho per ligero y agradable sabor a brasa. Un excelente bocado) y un chuletón brass (un tierno y jugoso chuletón a la brasa que viene acompañado por patatas fritas dadoo bien planchado por fuera, tierno, de soberbio sabor). A estas alturas ya nos vemos sobrepasados por lo comido pero llega la hora de los postres y no nos perdemos un 'Top duelo de los dos chocolates' (ya conocéis la debilidad de Karoleta por el chocolate y que Quesoy alienta y participa) un pequeño pastelito de dos chocolates napado por un tibio chocolate negro. Un excepcional fin de cena.
Quesoy remata la cena con su consabido ristreto que debe explicar. Nos invitan, para digerir todo lo comido, a dos chupitos: un orujo de hierbas y un vino tinto dulce llamado licor de bobal, dado que no tienen mistela. Buena cena en un excepcional local con unas vistas privilegiadas.

En Alboraya (Valencia) Avd. Mare Nostrum nº 50 Tel 963 557 046 y 670 225 822